sábado, 26 de septiembre de 2009

África. Benin



BENIN
Población: 8.509.040 personas (2010)
Superficie terrestre: 112.620 Km2
Capital: Porto Novo
Moneda: Franco CFA
Idioma: Francés

El ambiente
Estado de África occidental, que se llamó Dahomey hasta 1975. Límites: al Norte con Burkina Faso y Níger; al Este con Nigeria; al Sur con el golfo de Guinea, y al Oeste con Togo. La costa es baja y monótona y presenta una serie de lagunas; Gran Popo, Quidah, Cotonou y Porto Novo, después de las cuales se encuentra un terreno pantanoso. Por su relieve es una meseta rocosa, atravesada de nordeste a sudoeste por una cordillera (800 a 900m). Parte de sus ríos desembocan en el gran río Níger, en tanto que los del Sur lo hacen en el océano Atlántico. Clima ecuatorial, más húmedo en el Sur que en el Norte Su economía es agrícola y ganadera. La pesca está muy difundida, tanto en los ríos y lagos como en la costa. El subsuelo es pobre y la industria está poco desarrollada. La población pertenece a diversos grupos étnicos (fons, adja, bariba, yoruba, asizo, somba y fulbe) y la mayoría practica cultos animistas. Hay un arzobispado Católico en Cotonou, aunque es apenas algo más que una misión.
Estrecha faja de territorio que se eleva y ensancha hacia el norte, Benín tiene una costa arenosa de 120 km, sin puertos naturales. De sur a norte, el país presenta distintas regiones naturales: el cinturón costeño donde se cultivan palmas oleaginosas; la planicie selvática; la meseta que sube lentamente hacia las nacientes de los ríos Ouemé, Mekrou, Alibori y Pendjari en la región tropical de las colinas. Entre los mayores problemas ambientales se cuenta el proceso de desertificación y deforestación agravado en años recientes por una significativa reducción de las lluvias. La precariedad o inexistencia de los servicios sanitarios, no garantiza el acceso al agua potable y pone en peligro de contaminación al 65% de la población, especialmente en áreas rurales.

La sociedad
Pueblo: los benineses son originarios de 60 grupos étnicos. Los más numerosos son los fon (47%), adjas, yorubas y baribeis que desarrollaron fuertes estructuras políticas antes de la colonización francesa. Hay una minoría europea.
Religión: 70% de la población practica cultos tradicionales africanos; 15% es musulmana y 15% católica.
Idiomas: francés (oficial). Los idiomas más hablados son fon, fulani, mine, yoruba y massi.
Principales partidos políticos: régimen pluripartidario. Partido de Renacimiento de Benin; Partido Social Demócrata; Partido por el renacimiento de Benin; Movimiento Africano por la Democracia y el Progreso; Movimiento por una Alternativa Popular.
Principales organizaciones sociales: Unión Nacional de Sindicatos de Trabajadores de Benín (UNSTB) es la única central obrera del país.

El Estado
Nombre oficial: République Populaire du Bénin.
División administrativa: 6 provincias.
Capital: Porto Novo  258.975 hab (2010). Otras ciudades: Cotonou 757.356 hab. (2010); Abomey-Calavi 555.796 (2010); Djougou 225.901 (2010); Parakou 194.627 (2010).
Gobierno: república presidencialista con un jefe de estado fuerte. Yayi Boni, presidente, desde abril de 2006. Legislativo unicameral de 83 miembros.
Fiesta nacional: 1º de julio, Independencia (1960); 30 de noviembre, Día de la Revolución (1974).
Fuerzas armadas: 4.800. Otras: Gendarmería y Milicia Popular (Servicio de Seguridad Pública): 4.000.

Historia
Benín (Dahomey, hasta 1975) figura entre los países más pobres del mundo. Se ubica en el ámbito dominado por la cultura yoruba de Ife, donde los pueblos ewe, del mismo tronco lingüístico constituyeron en el siglo XVII dos reinos: el de Hogbonu (hoy Porto Novo) y el más conocido de Abomey, en el interior. Esos estados se estructuraron en torno al auge del tráfico de esclavos, del que fueron intermediarios.
Los reyes fon, de Abomey, organizaron un Estado centralizado, que extendió sus dominios al este y al oeste de las actuales fronteras de Benín. Un ejército moderno y disciplinado (que tenía la particularidad de contar con un gran contingente de mujeres, característica que mantuvo hasta el fin del siglo XIX) les permitió romper la tutela del Alafin de Oyo (Nigeria) y conquistar varias de las ciudades yorubas. Desde el siglo XVII traficantes ingleses, franceses y portugueses usaban el puerto de Ouidah, principal centro de la trata, para recibir convoyes de esclavos.
La monarquía de Abomey sufrió un duro golpe cuando Inglaterra prohibió el tráfico de esclavos en 1818, pero el rey Ghezo (1818-1856) mantuvo el tráfico clandestino hacia Brasil y Cuba. Promovió, además, el desarrollo de la agricultura y adoptó un férreo monopolio estatal del comercio exterior.
Su nieto Benhanzin heredó en 1889 un estado próspero, pero sobre el cual se cernía ya la amenaza colonial. Las tropas francesas desembarcaron en 1891. Fueron enfrentadas por los fon, que no pudieron impedir la ocupación de la capital, en 1892. El rey y su ejército se replegaron a la selva, donde continuaron resistiendo hasta 1894. Benhanzin, que se transformó en un símbolo de la resistencia anticolonial, murió desterrado en Martinica en 1906.
Los colonialistas destruyeron la estructura política centralizada de la antigua monarquía fon, derogaron todas las normas de la sociedad tradicional e implantaron un sistema de sobreexplotación de la mano de obra agrícola, monopolizando el comercio de aceite de palma.
A comienzos de este siglo, la colonia de Dahomey (nombre dado por los franceses) ya no se podía sustentar por sí misma. Cuando el país obtuvo la independencia, en agosto de 1960, exportaba la misma cantidad de oleaginosas que en 1850 y tenía una población tres veces mayor.
La independencia fue resultado directo de la debilidad de Francia después de la Segunda Guerra Mundial y del esfuerzo de un grupo de nacionalistas educados en Europa liderados por Louis Hunkanrin. Enfrentaron durante veinte años el régimen de trabajo forzado que impuso la administración colonial. A pesar de estar prohibido cualquier tipo de organización política local, Hunkanrin creó la Liga de Derechos Humanos, que se enfrentó a una represión feroz. Cientos de aldeas fueron quemadas, se contabilizaron casi 5.000 muertos y Hunkanrin se exilió en Mauritania.
En 1960 los franceses ya no podían sostener económicamente a Dahomey y le concedieron la independencia. El gobierno autónomo heredó una economía arruinada y una sociedad dividida por la corrupción colonial. Comenzó un período de gran inestabilidad, en el que se sucedieron doce gobiernos civiles y militares en 16 años.
La descomposición de la elite neocolonial era completa cuando el 26 de octubre de 1972 el entonces mayor Mathieu Kérékou encabezó un golpe de Estado de jóvenes oficiales que se alzaron contra la corrupción y el despotismo existentes. Dos años más tarde optaron por el marxismo-leninismo, cambiaron el nombre del país por el de Benín e introdujeron un sistema de organización política y económica comunal. Todos los bienes extranjeros fueron nacionalizados y se organizó el Partido de la Revolución Popular de Benín en calidad de partido único.
Ese programa revolucionario comenzó a ser blanco de numerosas conspiraciones, organizadas desde el exterior. En enero de 1977 hubo una fallida tentativa de invasión, con participación de mercenarios franceses y la complicidad de Gabón y Marruecos.
En 1980 fue elegida una nueva Asamblea Nacional Revolucionaria, mediante el voto directo. El gobierno adoptó una posición diplomática de mayor pragmatismo y se restablecieron los contactos con Francia. La producción de aceite de palma continuó descendiendo –al envejecer los árboles y no ser reemplazados–, aunque aumentaron las ventas de algodón y azúcar. El desempleo continuó siendo un grave problema, pero en 1982 Benín descubrió yacimientos petrolíferos en el mar, que garantizan la autosuficiencia del país en materia de energía, así como una gran reserva de fosfatos en la región de Mekrou. Pero una grave sequía, encarnizada sobre las provincias septentrionales, frustró todas las expectativas optimistas.
La crisis económica obligó a aceptar los dictados del FMI; se estableció un impuesto del 10% a los salarios y una reducción del 50% a los beneficios sociales sobre los ingresos.
El 8 de diciembre de 1989, en medio de una gran presión popular, el presidente Kérékou anunció el abandono de la ideología marxista leninista. Se redactó una nueva Constitución que contempló una serie de reformas políticas y económicas, entre las que se destaca la promoción de la empresa privada.
El 24 de marzo de 1991, el primer ministro Nicéphore Soglo derrotó al presidente Kérékou con 68% de los votos en la primera elección presidencial realizada en el país en 30 años. En 1992 se amnistió al ex presidente Kérékou, procesado por sus actividades posteriores al golpe de Estado de 1972, y los presos políticos fueron liberados.
Soglo prosiguió la política de liberalización de la economía y de privatización iniciada por su predecesor. El servicio de la deuda siguió representando un alto porcentaje de los recursos obtenidos anualmente, y en 1992 equivalió a 27% de los ingresos del país.
La devaluación de un 50% del franco, decretada por Francia en enero de 1994, tuvo efectos contradictorios sobre la economía de Benín. El PBI siguió creciendo a un ritmo de 4% al año y las exportaciones de algodón aumentaron, pero la reducción del gasto público conllevó cortes drásticos en los programas sociales.
En las elecciones de marzo de 1996, el ex líder del régimen marxista, Kérékou, derrotó a Soglo por escaso margen.
Entre agosto y octubre de 1997 una peste mató 60 mil cerdos, el 10% de la reserva de suinos de Benín.
En febrero de 1998, las cinco centrales sindicales del país lanzaron una huelga contra «el presupuesto antisocial de 1998, los dictados del FMI, del Banco Mundial, y de la Unión Europea, así como contra la corrupción generalizada fomentada por el gobierno de Kérékou».
Las elecciones parlamentarias de marzo de 1998, en las que participaron 56 partidos, dieron la victoria a la facción del presidente. El primer ministro Adrien Houngdedji renunció y sus funciones fueron absorbidas por Kérékou.
El presidente denunció en enero de 2000 una conspiración contra su gobierno por miembros del ejército, particularmente ex integrantes de fuerzas de paz regionales. Antiguos miembros de los cuerpos de paz habían dado un golpe en Côte d'Ivoire en diciembre de 1999 y un intento similar de esos cuerpos acababa de ser desactivado en Malí.
En julio de 2000 Benín calificó para la Iniciativa Ampliada para Países Pobres Muy Endeudados con una reducción de su deuda externa en 460 millones de dólares.
Un barco que cargaba decenas de niños hizo de Benín el centro de una búsqueda internacional en abril de 2001, y puso de relieve el tráfico de esclavos que impera en el país y la región. En octubre de 2003, los presidentes de Nigeria y Benín decidieron emprender una misión conjunta para la repatriación de niños esclavos, con el apoyo de UNICEF y la ONG Tierra de los Hombres.
En enero del mismo año, el Parlamento aprobó la ley que prohíbe todo tipo de mutilaciones genitales femeninas, y estableció multas y penas de prisión de seis meses a tres años para aquellos que las realicen, con máximas de hasta cinco años si la mujer es menor de edad, y de diez años si ésta muere a consecuencia de la mutilación.
Las elecciones parlamentarias de marzo de 2003 volvieron a dar la mayoría a la facción de Kérékou, que alcanzó el 55,8% de los votos.
Un informe de UNICEF, publicado mayo de 2005, reveló que, al año, la cifra de niños traficados en el país rondaba los 50 mil. Los traficantes usualmente aseguraban a los padres que sus hijos ganarían dinero suficiente, enviarían a casa grandes sumas de dinero y que recibirían, además, una buena educación. La gran mayoría eran traficados hacia Nigeria para trabajos forzado en canteras y otros hacia Europa, para servir como esclavos domésticos. La mayoría de los padres, si volvían a ver a sus hijos, era sólo pasados muchos años. Una forma de aterrar a los niños traficados era hacerlos pasar por ceremonias vudú, en las que tomaban votos especiales, y asegurarles su muerte en caso de que los rompieran.
Boni Yayi, un banquero recién ingresado a la esfera política, venció con casi 75% de los sufragios en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de marzo de 2006. De esta forma se dio por culminada la «era Kérékou», quien se mantuvo en el poder por más de 30 años y se retiró septuagenario. La Constitución no le permitió presentarse a una nueva candidatura, por excederse del límite de edad.

Estadísticas
DEMOGRAFÍA
Población: 8.509.040 (2010)
Crecimiento anual: 3,3 % (1985-2000)
Estimación para el año 2015: 11.216.888.000 (2004)
Crecimiento anual hacia el 2015: 3,0 % (2004)
Densidad de población: 80 habs. por Km² (2007)
Población urbana: 47,6 % (2007)
Crecimiento urbano: 4,6 % (2005-2010)
Estim. de la población urbana en 2015: 53,5 % (2004)

SALUD
Esperanza de vida al nacer: 56 años (2005-2010)
Esperanza de vida al nacer, hombres: 55 años (2005-2010)
Esperanza de vida al nacer, mujeres: 57 años (2005-2010)
Tasa global de fecundidad: 5,4 hijos por mujer (2005-2010)
Tasa bruta de natalidad: 40 nacimientos por cada 1000 habitantes (2005-2010)
Tasa bruta de mortalidad: 12 muertes por cada 1000 habitantes (2005-2010)
Mujeres en pareja de 15-49 años que usan anticonceptivos: 19 % (1996-2004)
Mortalidad materna: 850 cada 100.000 nacidos vivos (2000)
Partos atendidos por personal calificado: 66 % (1996-2004)
Mortalidad en niños menores de 1 año: 90 cada 1.000 nacidos vivos (2004)
Mortalidad en niños menores de 5 año: 152 cada 1.000 nacidos vivos (2004)
Recién nacidos con peso por debajo del normal, 2500 gr: 16 % (1998-2004)
Malnutrición infantil: 23 % en menores de 5 años ( 1996-2004)
Desnutrición: 15 % del total de población (2000-2002)
Madres que amamantan hasta los 6 meses: 38 % (1996-2004)
Consumo diario de calorías: 2.574 per capita (2003)
Médicos: 6 cada 100 mil personas (1990-2004)
Enfermeros: 72 cada 100 mil personas (2004)
Acceso a fuentes mejoradas de agua potable: 68 % de población (2002)
Acceso a servicios sanitarios: 32 % de población (2002)

EDUCACIÓN
Alfabetismo adulto: 34 % (2000-2004)
Alfabetismo adulto masculino: 46 % (2000-2004)
Alfabetismo adulto femenino: 23 % (2000-2004)
Matriculación neta en enseñanza primaria: 83 % (2004)
Matriculación masculina neta en enseñanza primaria: 93 % (2004)
Matriculación femenina neta en enseñanza primaria: 72 % (2004)
Matriculación neta en enseñanza secundaria: 17 % (2001)
Matriculación masculina neta en enseñanza secundaria: 11 % (2001)
Matriculación femenina neta en enseñanza secundaria: 23 % (2001)
Matriculación bruta en enseñanza terciaria: 3 % (2001)
Número de niños por maestro, primaria: 52 (2004)

COMUNICACIONES
Diarios: 5,4 cada 1.000 personas (1999)
Radios: 445 cada 1.000 personas (2001)
Televisores: 12 cada 1.000 personas (2001)
Líneas telefónicas: 8,9 cada 1.000 personas (2004)

ECONOMÍA
Población viviendo con menos de U$S 1 al día: 30,9 % (2003)
INB per capita: 450 U$S Atlas Method (2004)
PBI per capita: 1.091 PPP, U$S (2004)
Tasa de crecimiento anual del PBI: 2,7 % (2004)
Inflación anual: 1,4 % (2004)
Indice de precios al consumidor: 0,9 todos los items 1995=100 (2004)
Deuda externa total: 1.916 millones U$S (2004)
Deuda externa per cápita: 214 U$S (2004)
Servicio de deuda externa: 7,6 como % de las exportaciones (2003)
Total neto de Ayuda Oficial al Desarrollo recibida: 294 millones U$S (2003)
Total neto de Ayuda Oficial al Desarrollo recibida: 44 U$S per cápita (2003)
Total neto de Ayuda Oficial al Desarrollo recibida: 8,5 % del PBI (2003)
Consumo de energía: 291,7 equivalente petróleo/ kg (2003)
Importación de energía: 31,4 % del consumo (2003)
Gasto público en salud: 2,1 % del PBI (2002)
Gasto público en educación: 3,3 % del PBI (2000-2002)

USO DE LA TIERRA
Tierras con bosques y forestadas: 21,3 % de total de tierras (2005)
Tierras arables: 24,0 % del total de tierras (2003)
Cultivos: 2,4 % del total de tierras (2003)
Otros usos de la tierra: 52,3 % del total de tierras
Tierras irrigadas: 0,4 % de la tierra arable (2003)
Uso de fertilizantes: 188 kg por hectárea (2002)

TRABAJO
Población Económicamente Activa: 35,5 % del total (2004)
PEA femenina: 39 % de la PEA (2004)

COMERCIO
Importación de bienes y servicios: 1.073 millones U$S (2003)
Exportación de bienes y servicios: 713 millones U$S (2003)
Importación de cereales: 526.034 toneladas (2004)
Indice de producción de alimentos per cápita: 137,4 1999-2001=100 (2005)
Importación de alimentos: 23,9 % del total de importaciones (2002)
Importación de armas: 0 millones U$S a valores de 1990 (2004)
SITUACIÓN DE LA MUJER
Brecha de ingresos estimados entre mujeres y hombres: 0,69 (1991-2003)
Mujeres en cargos de gobierno a nivel ministerial: 19,0 % de cargos (2005)
Mujeres en bancadas parlamentarias: 7,2 % de bancas (2005)


sábado, 15 de agosto de 2009

África. Argelia


Argelia Al Jaza'ir
Población: 34.539.444 habitantes (2010)
Superficie terrestre: 2.381.740 Km2
Capital: Argel (Alger)
Moneda: Dinar
Idioma: Árabe y tamazight

El ambiente
República del N de África. Superficie. Límites: limita al N con el Mar Mediterráneo, al E con Tunicia y Libia, al S con Níger, Mali y Mauritania, al W con Marruecos. Ordenación: república democrática y popular. En virtud de la Constitución de 1976, el presidente de la República, elegido para un mandato de seis años por sufragio universal, dispone de amplios poderes en el terreno ejecutivo y legislativo (confiado a la Asamblea popular nacional).
Argelia puede dividirse en tres zonas que se suceden de N a S: el Tell costero, de un millar de km de long. y 100 km de anchura media, regado, fértil, intensamente cultivado y muy poblado, de clima mediterráneo; los territorios montañosos del Atlas, constituidos por un conjunto de cadenas de origen cenozoico, que comprenden el Atlas Telliano al N y el Atlas Sahariano al S, entre los cuales se extiende una amplia meseta árida y esteparia. Más al interior se extiende la región sahariana, vasta meseta desértica salpicada de oasis que se eleva hacia el S en el macizo de Ahaggar (monte Tahat 2.918 m). La hidrografía es extremadamente pobre: sólo son verdaderos ríos algunos tributarios del Mediterráneo, de curso más bien corto, mientras que en la región sahariana son muy corrientes los ríos normalmente secos llamados uadi. Abundan las chott, cuencas lacustres de agua salada (Hodna, Melrhir, Chergui).
La población está constituida predominantemente por bereberes, árabes y europeos, entre los cuales dominan los franceses y los italianos. Las grandes aglomeraciones urbanas son bastante numerosas, todas en la parte N del país: Argel, la cap., máximo centro industrial y comercial del país, Orán, Constantina, Annaba (ex Bona), Sétif, Mestghanem, Tlemcen, Sidi-Bel Abbes, Blida, Skikda.
Sólo puede hablarse de recursos agrícolas y forestales en la zona N del país (Tell y meseta situada detrás), ya que el Sahara sólo produce cereales y dátiles en los oasis. La base de la agricultura son los cereales (cebada, trigo, avena), la viticultura y los cultivos de agrios, frutas y primicias. Es bastante intensa la ganadería de ovinos, caprinos, bovinos, camellos, así como de animales de corral. Recursos minerales: petróleo, gas natural, uranio, descubiertos en el Sahara, fosfatos y hierro. La industria, en vías de desarrollo, comprende la producción textil, alimentaria, de cemento, química, petroquímica y metalmecánica. Floreciente artesanía (orfebrería, cerámica, alfombras). Las comunicaciones están aseguradas por 4.000 km de ferrocarril y 76.000 km de carreteras. Argel, Orán y Annaba son los puertos marítimos principales y las escalas aéreas del país.
La sociedad
Pueblo: los argelinos son mayoritariamente árabes (80%) y bereberes (20%), aunque la población árabe actual es el resultante de la mezcla de los habitantes originales (amazigh/bereber) y varias oleadas de invasores procedentes de Medio Oriente, el sur de Europa y el África subsahariana. Las invasiones árabes de los siglos VIII y XI aportaron un escaso caudal demográfico pero determinaron la islamización y arabización de buena parte de la población preexistente. En el sur habitan grupos nómades ligados a los tuaregs de Nigeria y de Malí. Cerca de un millón de argelinos viven en Francia.
Religión: Islam (98%), cristianismo (1%), judaísmo (0,1%).
Idiomas: las lenguas oficiales son el árabe, mayoritaria, y el tamazight, una de las lenguas bereberes. También se habla el kabila en algunas zonas. El francés es muy conocido, pero está siendo sustituido por el idioma nacional en la enseñanza y en la administración pública.
Principales partidos políticos: Frente de Liberación Nacional, Movimiento de Reforma Nacional, Agrupación Nacional por la Democracia, Movimiento de la Sociedad por la Paz, Partido de los Trabajadores.
Principales organizaciones sociales: la Unión General de Trabajadores Argelinos es la central sindical única. Otras importantes organizaciones de masas son la Unión Nacional de Campesinos Argelinos y la Unión Nacional de Mujeres Argelinas, la Unión Nacional de la Juventud y la Organización Nacional de los Moudjahiddine (guerrilleros), Movimiento Cultural Bereber.
El Estado
Nombre oficial: Al-Jumjuriyah al-Jazairiyah ad-Dimuqratiyah ash-Shaabiyah (República Democrática y Popular de Argelia).
Capital: Argel (Alger) 2.239.613 hab. (2010). Otras ciudades: Orán 678.261 hab. (2010); Constantine 460.115 (2010); Annaba 203.415 (2010).
Gobierno: Abdelaziz Bouteflika, presidente desde 1998, reelecto en 2004. Abdelaziz Belkhadem, primer ministro desde 2006.
Fiesta nacional: 1º de Noviembre, día de la Revolución (1954).
Fuerzas armadas: 123.700 (65.000 conscriptos). Otras: Gendarmería, Fuerzas de Seguridad Nacional y Guardia Republicana: 41.200.
Historia
Los reinos que se formaron en Argelia desde la más remota antigüedad estuvieron vinculados a los dos centros de polarización política de la región: Túnez, desde la época cartaginesa (siglo X a.C.), y Marruecos, a partir de la conquista de la península ibérica por los árabes (711 d.C.). Esa posición intermediaria hizo factible que allí se concentraran los desconformes con la discriminación establecida entre los musulmanes de nacimiento y los recién convertidos. El desacuerdo atrajo al pueblo hacia la secta jariyita, que promovía principios de igualdad y la creencia de que los califas no debían obligatoriamente ser descendientes de Mahoma o su familia: así, cualquier musulmán podía ascender al califato sin tener en cuenta su estirpe, color o estatus social. Este grupo religioso apelaba especialmente a los bereberes (derivado de cómo los romanos los llamaban: «bárbaros»). Habían resistido la invasión árabe en el siglo VII, pero finalmente fueron convertidos al Islam y desempeñaron un papel en la conquista árabe de la península ibérica. Los bereberes permanecieron subordinados a los árabes, quienes dominaban políticamente pese a ser menos en número. En el siglo XII, invasiones de beduinos árabes destruyeron la economía agraria de los bereberes en la costanera del norte africano. Como resultado, muchos se volvieron nómades.
Al entrar en crisis el Imperio Almohade, Yaglimorassen ibn Ziane instauró un nuevo Estado en el litoral argelino, que experimentó un auge económico y cultural: se sedentarizaron los nómades y se consolidaron las fronteras. Los zianidas gobernaron el país entre 1235 y 1518 y debieron enfrentar las incursiones militares españolas que obtuvieron algunas posiciones como Orán luego de que en España los cristianos terminaran en 1492 con siete siglos de dominación musulmana.
Junto con Túnez, Argelia se convirtió en posesión otomana en el siglo XVI. Los hermanos Arroudj y Kheireddine expulsaron a los españoles de sus costas y extendieron la autoridad del Estado sobre un vasto territorio. La potencia de su flota lo hizo respetado y su soberanía fue reconocida en sucesivos tratados (con los Países Bajos en 1663, Francia en 1670, Inglaterra en 1681 y Estados Unidos en 1815).
La producción de trigo creció hasta volver a ser exportable, por primera vez, desde la invasión hilaliana (ver Mauritania). Esta exportación sería la causa indirecta de la intervención europea: a fines del siglo XVIII, el gobierno revolucionario de Francia compró a Argelia grandes partidas de trigo que no pagó; Napoleón y la monarquía restaurada dieron largas al asunto hasta que en 1830 el rey de Argel exigió enérgicamente al cónsul francés el pago de la deuda. Al recibir nuevas disculpas y dilatorias, respondió con un fustazo en el rostro del perplejo funcionario. El desplante del bajá turco costaría caro: 36.000 soldados franceses desembarcaron para «vengar la ofensa», pretexto que Francia esgrimió para poner en práctica sus ya maduros planes de instalar una colonia en el litoral africano frente a sus costas. Pero la resistencia derrotó a los franceses.
En 1840, 115.000 soldados franceses invadieron otra vez Argelia, reanudando la guerra de conquista. Hubo sucesivas revueltas fracasadas contra los franceses. Al sur del país, sin embargo, las tribus nómades se mantuvieron virtualmente independientes y combatieron la presencia francesa hasta bien avanzado el siglo XX. (Ver historia de Sahara). En 1873 los franceses determinaron la expropiación de tierras para la instalación de colonos (500.000 antes de fin del siglo y más de 1.000.000 al fin de la Segunda Guerra Mundial). Los pieds-noirs (franceses nacidos en Argelia) concentraron la propiedad de las tierras fértiles y toda la economía del país fue reorganizada para servir a los intereses de Francia.
La resistencia nacionalista volvió a fortalecerse en la década de 1920 hasta explotar en 1945, cuando los festejos por la derrota del nazi-fascismo se transformaron en una rebelión popular que fue reprimida violentamente: 45.000 argelinos y 108 europeos murieron, según el informe oficial francés.
Poco después, se reestructuró el Partido del Pueblo Argelino (fundado en 1937) para transformarse en Movimiento por el Triunfo de las Libertades Democráticas (MTLD), que participó en las elecciones organizadas por los colonialistas en 1948 y 1951.
Convencidos de la inutilidad de la vía electoral, nueve jefes de la Organización Especial (OS), rama militar del MTLD, fundaron el Comité Revolucionario por la Unidad y la Acción (CRUA), que en noviembre de 1954 se convertiría en el Frente de Liberación Nacional (FLN), que inició la lucha armada. Franz Fanon, médico martiniqués y combatiente en la liberación de Francia durante la Segunda Guerra Mundial, se incorporó al FLN y ejerció gran influencia teórica no sólo en Argelia sino también en toda el África subsahariana.
Para sostener la «Argelia francesa» y a los pieds-noirs el colonialismo francés destruyó 8.000 aldeas, mató a más de un millón de civiles, utilizó sistemáticamente la tortura y desplegó a más de 500.000 soldados. Las fuerzas de la derecha colonialista residente en Argelia formaron la temible Organización Armada Secreta (OAS), grupo terrorista que mezclaba el neofascismo con las reivindicaciones de los colonos franceses que se resistían al dominio cada vez mayor de los argelinos. Finalmente el 18 de marzo de 1962, el general Charles De Gaulle firmó los acuerdos de Evian, que establecían el cese del fuego y la realización de un plebiscito de autodeterminación.
La independencia de Argelia fue declarada el 5 de julio de 1962 y antes de fin de año se realizaron las elecciones para la Asamblea Constituyente; Ahmed Ben Bella fue designado primer ministro. Casi todas las empresas extranjeras fueron nacionalizadas, 600 mil franceses abandonaron el país llevándose todo lo que pudieron y regresaron 500.000 argelinos a compartir las dificultades con 150.000 campesinos sin tierra ni alimento. Se introdujo el sistema de autogestión en la agricultura y en la industria.
El programa autogestionario de Ben Bella se enfrentaba con un gobierno con muy poca eficiencia administrativa. En junio de 1965 un Consejo Revolucionario dirigido por Houari Boumedienne asumió el poder y encarceló a Ben Bella. Comenzó a predominar sobre la propuesta autogestionaria el centralismo y el poder estatal. Boumedienne amplió las nacionalizaciones y lanzó un programa de industrialización sustentado en la exportación de petróleo y gas natural líquido. Se inició una fase de expansión económica, que no se reflejó en el campo. La población creció más que la producción agrícola y Argelia pasó de exportar a importar alimentos. En las ciudades se desataron huelgas.
Boumedienne murió en diciembre de 1978, después de una prolongada enfermedad. En 1976 se aprobó una nueva constitución y en 1977 fueron elegidos los nuevos miembros de la Asamblea Nacional, que designaron al coronel Chadli Bendjedid para nuevo presidente.
El presidente inició una política de distensión, y liberó a Ben Bella luego de 14 años de cárcel. Se levantaron las restricciones para los viajes al exterior, se redujeron los impuestos y se eliminó la prohibición que impedía la construcción privada de viviendas. Se promovió la reorganización de las empresas estatales ineficientes, impulsando las empresas privadas.
Bendjedid fue reelegido en enero de 1984. En octubre de 1988 comenzaron protestas en varias ciudades por la escasez de agua y productos básicos, impugnando la legitimidad del FLN y los militares. Entre los principales grupos de agitación popular aparecían militantes musulmanes islamistas. Algunas mezquitas –sobre todo las de barrios populares– se convirtieron en lugares de manifestaciones políticas.
Algunos sectores del islamismo más radical, influidos por Irán, comenzaron a enviar combatientes voluntarios a Afganistán a hacer la jihad o «guerra santa» contra el régimen de Kabul, respaldado por la URSS. En un clima de protestas y agitación, Bendjedid ofreció una nueva Constitución que, a mediados de 1989, introdujo una forma de multipartidismo y acabó con el monopolio del poder del FLN.
Más de 20 grupos opositores, entre ellos los islámicos, manifestaron abiertamente sus puntos de vista. Las organizaciones más importantes fueron el Frente Islámico de Salvación (FIS), la Liga de la Dawa Islámica, el Partido de la Vanguardia Socialista (PAGS), comunista, y el Reagrupamiento por la Cultura y la Democracia (RCD), con una fuerte base kabil (minoría étnica de origen bereber). Mouloud Hamrouche, dirigente del sector reformista, fue designado primer ministro. En las primeras elecciones multipartidarias desde que Argelia se independizó de Francia en 1962, el FIS obtuvo un importante triunfo sobre el FLN.
El gobierno de Hamrouche presentó renuncia en junio de 1991 en medio de la agitación promovida desde las mezquitas. Se declaró el estado de sitio en el país ante las masivas protestas de los agitadores del FIS, que exigían la celebración de las elecciones presidenciales anticipadas y la proclamación de un Estado islámico. Fue designado nuevo primer ministro Sid Ahmed Ghozali, técnico en petróleo que había sido canciller del anterior gobierno. Se anticiparon las elecciones legislativas y presidenciales para antes de fin de año y el FIS suspendió su campaña de agitación.
El país solicitó préstamos al FMI para paliar las fluctuaciones del precio del petróleo. Ghozali propuso al Parlamento reformas para asegurar la transparencia del sistema electoral que fueron boicoteadas por la mayoría parlamentaria del FLN, entre las que se encontraba la posibilidad de derogar que el hombre vote en nombre de su mujer.
En las elecciones de diciembre de 1991 la abstención llegó al 40% de los 13 millones de habilitados para votar. Los resultados de la primera ronda, para la renovación de 430 escaños del Parlamento dieron la victoria al FIS. Los sectores antifundamentalistas, alarmados por la victoria del FIS en la primera vuelta y encabezados por la central obrera UGTA y el FFS convocaron a 100.000 personas al centro de Argel. En ella participaron también movimientos de las mujeres, profesionales e intelectuales.
El presidente Chadli Benjedid renunció presionado por militares y políticos temerosos de una victoria del FIS y se instaló en el poder un Alto Consejo de Seguridad integrado por tres militares y el primer ministro. Se designó el Alto Consejo de Estado encabezado por Mohamed Budiaf, líder disidente del FLN. Comenzaron las detenciones de líderes del FIS y se anuló el resultado de la votación. En febrero, el Alto Consejo de Estado proclamó el estado de emergencia en todo el país por el plazo de un año.
En marzo de 1992 el FIS fue ilegalizado. El gobierno disolvió cerca de 400 ayuntamientos gobernados por miembros del FIS y el Tribunal Supremo ratificó la ilegalidad del FIS. En junio, Budiaf fue asesinado por uno de sus guardaespaldas mientras efectuaba un discurso. El gobierno del primer ministro Belaid Abdelsalam decretó una serie de medidas «antiterroristas», entre ellas la ampliación de la pena de muerte.
En febrero de 1993, el Alto Consejo de Estado extendió el estado de emergencia indefinidamente, impuso el toque de queda en Argel y en cinco provincias y disolvió todas las asociaciones vinculadas con el FIS. Tras una larga serie de negociaciones fracasadas, el gobierno nombró al ministro de Defensa Lamine Zeroual presidente del país por tres años.
En el marco de una creciente división de todos los sectores políticos, la guerrilla islámica se dividió en Grupo Islámico Armado (GIA) y Movimiento Islámico Armado. En una de sus acciones más espectaculares, los islamistas posibilitaron la fuga de 1.000 detenidos de la prisión de alta seguridad de Tazoult.
A principios de 1995, tras reunirse en Roma, el FIS, el FLN, el FFS y los islamistas moderados de Hamas propusieron al gobierno el fin de la violencia, la liberación de los presos políticos y la formación de un gobierno de unidad nacional que organizara elecciones. Pese al apoyo internacional, la propuesta no fue aceptada por Zeroual, quien, por contrapartida, fijó elecciones para noviembre.
El FIS, el FLN y el FFS boicotearon los comicios, que Zeroual ganó con 61% de los votos emitidos contra 25% del islamista moderado Mahfoud Nahnah. A pesar de la presencia de observadores internacionales, persistieron fuertes dudas sobre la transparencia del escrutinio.
En los primeros meses de 1996, el gobierno encabezado por Zeroual, que parecía contar con el apoyo del nuevo grupo dirigente del FLN, logró importantes victorias militares y prosiguió el plan de ajuste estructural preconizado por el FMI, lo que acentuó el creciente empobrecimiento de gran parte de la clase media y de los sectores más desfavorecidos de la población.
A medida que se acercaban los comicios legislativos de junio 1997, aumentó la violencia. Las elecciones dieron la mayoría relativa al partido oficialista, que obtuvo 155 de las 380 bancas. El FIS, que llamó a boicotear los comicios, se declaró satisfecho con las abstenciones, que llegaron a 34%.
En agosto de 1997, el recién liberado líder del FIS, Abasi Madani, confirmó la voluntad de su movimiento de terminar con la violencia a través del diálogo con el gobierno. Sin embargo, la masacre de unas 300 personas en una pequeña localidad al sur de Argel alejó la posibilidad de poner fin al conflicto. Los testigos afirmaron que el ejército argelino podría haber evitado el atentado, pero que prefirieron no intervenir.
El presidente renunció y llamó a elecciones. En abril de 1999 asumió Abdelaziz Bouteflika, quien inmediatamente llamó a un referéndum sobre una ley de reconciliación. La respuesta fue masivamente positiva (98,6%), con destacada participación y el apoyo del FIS. El presidente anunció una amnistía general para quienes entregaran las armas y se integrasen a la lucha política legal, que fue rechazada por el GIA y el Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC).
Abdelkader Hachani, número tres del FIS, fue asesinado en un barrio integrista de Argel en noviembre de 1999, en lo que fuera considerado un ataque al proceso de pacificación por parte de los radicales islámicos que se oponían a su línea de diálogo con el gobierno.
La conducta del ejército en el conflicto fue severamente enjuiciada por la opinión pública y parte de la comunidad internacional luego de que, en su libro La guerra sucia, el coronel retirado Habib Souaidia afirmara que tropas argelinas disfrazadas como rebeldes habían participado en masacres de civiles durante la década de 1990, y que el ejército había torturado islamistas hasta matarlos. El gobierno de Bouteflika rechazó demandas de activistas de derechos humanos para que se realizara una investigación pública y exhaustiva.
A inicios de 2001, mientras Bouteflika no lograba impedir las cada vez más espectaculares y sangrientas acciones del GIA, enfrentamientos violentos entre manifestantes bereberes y fuerzas de seguridad mataron a 60 civiles. El RCD se retiró del gobierno.
En agosto decenas de miles de bereberes realizaron una ceremonia «oficial» en el valle Soummam, en el corazón de la región kabila. Los bloqueos de carreteras impidieron la llegada de las delegaciones gubernamentales.
En junio de 2002, El FLN ganó unas elecciones marcadas por la violencia y el boicot de los bereberes.
En mayo de 2003, un terremoto mató más de 2.000 personas e hirió a otras 7.000. Ese mes fue nombrado primer ministro Ahmed Ouyahia, perteneciente al Reagrupamiento Nacional Democrático (RND).
El gobierno lanzó una ofensiva contra el GSPC en las montañas de Babor, en la provincia de Setif, en setiembre. Dos meses más tarde, cayó detenido el líder del GIA, Rachid Abou Tourab.
En abril de 2004, Bouteflika fue reelecto con el 84% de los votos. El ex primer ministro Alí Benflis, candidato del FLN, denunció fraude. Los observadores internacionales, sin embargo, dijeron que el resultado había sido justo.
La prensa independiente se sintió atacada con la detención y encarcelamiento, en junio de 2004, de dos periodistas que habían denunciado violaciones de los derechos humanos en el país. Un mes después, el canal qatarí al-Jazeera fue suspendido temporalmente por el gobierno luego de la emisión de un programa en el que se cuestionó duramente su gestión.
En marzo de 2005, informes oficiales hicieron saber que las fuerzas de seguridad eran responsables de la desaparición de más de 6 mil civiles durante el conflicto armado de los años 1990.
En las elecciones locales de noviembre, los partidos de oposición mantuvieron su ventaja en las regiones kabila, con mayoría bereber. En diciembre, Bouteflika retornó de Francia tras ser sometido a una cirugía.
Estadísticas
DEMOGRAFÍA
Población: 35.539.444 (2010)
Crecimiento anual: 2,1 % (1985-2000)
Estimación para el año 2015: 38.084.621.000 (2004)
Crecimiento anual hacia el 2015: 1,5 % (2004)
Densidad de población: 14 habs. por Km² (2007)
Población urbana: 61,1 % (2007)
Crecimiento urbano: 2,4 % (2005-2010)
Estim. de la población urbana en 2015: 65,3 % (2004)
SALUD
Esperanza de vida al nacer: 72 años (2005-2010)
Esperanza de vida al nacer, hombres: 71 años (2005-2010)
Esperanza de vida al nacer, mujeres: 74 años (2005-2010)
Tasa global de fecundidad: 2,4 hijos por mujer (2005-2010)
Tasa bruta de natalidad: 21 nacimientos por cada 1000 habitantes (2005-2010)
Tasa bruta de mortalidad: 5 muertes por cada 1000 habitantes (2005-2010)
Mujeres en pareja de 15-49 años que usan anticonceptivos: 57 % (1996-2004)
Mortalidad materna: 140 cada 100.000 nacidos vivos (2000)
Partos atendidos por personal calificado: 96 % (1996-2004)
Mortalidad en niños menores de 1 año: 35 cada 1.000 nacidos vivos (2004)
Mortalidad en niños menores de 5 año: 40 cada 1.000 nacidos vivos (2004)
Recién nacidos con peso por debajo del normal, 2500 gr: 7 % (1998-2004)
Malnutrición infantil: 10 % en menores de 5 años ( 1996-2004)
Desnutrición: 5 % del total de población (2000-2002)
Madres que amamantan hasta los 6 meses: 13 % (1996-2004)
Consumo diario de calorías: 3.055 per capita (2003)
Médicos: 85 cada 100 mil personas (1990-2004)
Enfermeros: 199 cada 100 mil personas (2002)
Acceso a fuentes mejoradas de agua potable: 87 % de población (2002)
Acceso a servicios sanitarios: 92 % de población (2002)
EDUCACIÓN
Alfabetismo adulto: 70 % (2000-2004)
Alfabetismo adulto masculino: 79 % (2000-2004)
Alfabetismo adulto femenino: 60 % (2000-2004)
Matriculación neta en enseñanza primaria: 97 % (2004)
Matriculación masculina neta en enseñanza primaria: 98 % (2004)
Matriculación femenina neta en enseñanza primaria: 96 % (2004)
Matriculación neta en enseñanza secundaria: 66 % (2004)
Matriculación masculina neta en enseñanza secundaria: 68 % (2004)
Matriculación femenina neta en enseñanza secundaria: 65 % (2004)
Matriculación bruta en enseñanza terciaria: 20 % (2004)
Número de niños por maestro, primaria: 27 (2004)
COMUNICACIONES
Diarios: 27,2 cada 1.000 personas (1998)
Radios: 244 cada 1.000 personas (1997)
Televisores: 114 cada 1.000 personas (2001)
Líneas telefónicas: 70,7 cada 1.000 personas (2004)
ECONOMÍA
Población viviendo con menos de U$S 1 al día: <2 % (1995) INB per capita: 2.270 U$S Atlas Method (2004) PBI per capita: 6.603 PPP, U$S (2004) Tasa de crecimiento anual del PBI: 5,2 % (2004) Inflación anual: 10,2 % (2004) Indice de precios al consumidor: 3,6 todos los items 1995=100 (2004) Deuda externa total: 21.987 millones U$S (2004) Deuda externa per cápita: 649 U$S (2004) Servicio de deuda externa: como % de las exportaciones (2004) Total neto de Ayuda Oficial al Desarrollo recibida: 232 millones U$S (2003) Total neto de Ayuda Oficial al Desarrollo recibida: 7 U$S per cápita (2003) Total neto de Ayuda Oficial al Desarrollo recibida: 0,3 % del PBI (2003) Consumo de energía: 1.035,5 equivalente petróleo/ kg (2003) Importación de energía: -394,8 % del consumo (2003) Gasto público en salud: 3,2 % del PBI (2002) Gasto en defensa: 3,3 % del PBI (2004)
USO DE LA TIERRA
Tierras con bosques y forestadas: 1,0 % de total de tierras (2005)
Tierras arables: 3,2 % del total de tierras (2003)
Cultivos: 0,3 % del total de tierras (2003)
Otros usos de la tierra: 95,5 % del total de tierras
Tierras irrigadas: 6,9 % de la tierra arable (2003)
Uso de fertilizantes: 130 kg por hectárea (2002)
TRABAJO
Población Económicamente Activa: 38,2 % del total (2004)
Desempleo: 27 % de la PEA (2001)
PEA femenina: 30 % de la PEA (2004)
COMERCIO
Importación de cereales: 7.013.842 toneladas (2004)
Indice de producción de alimentos per cápita: 116,8 1999-2001=100 (2005)
Importación de alimentos: 21,9 % del total de importaciones (2005)
Importación de armas: 282 millones U$S a valores de 1990 (2004)
SITUACIÓN DE LA MUJER
Brecha de ingresos estimados entre mujeres y hombres: 0,31 (1991-2003)
Mujeres en cargos de gobierno a nivel ministerial: 10,5 % de cargos (2005)
Mujeres en bancadas parlamentarias: 6,2 % de bancas (2005)






martes, 16 de junio de 2009

África. Angola


ANGOLA
Población: 17.747.679 personas (2010)
Superficie terrestre: 1.290.277 Km2
Capital: Luanda
Moneda: Nueva kwanza
Idioma: Portugués
EL AMBIENTE
República de África meridional. Antigua colonia y provincia portuguesa de ultramar, accedió a la independencia en noviembre de 1975. Las instituciones de la República se articulan en torno al Consejo de la Revolución. Límites: a lo largo de 1.650 km (entre la desembocadura del Congo, al N y la del Cunene, al S) bordea el Oc. Atlántico con una franja costera plana y uniforme que se estrecha de N a S, y limita al N con la Rep. Dem. del Congo, al E con la Rep. Dem. del Congo y Zambia y al S con Namibia. El interior está formado por una vasta meseta cristalina con abundantes relieves (máx. alt. monte Môco, 2.620 m) alineados a lo largo del margen occ. con vertiente escarpada hacia el Océano (donde desembocan los ríos M'Bridge y Cuanza) y más suave hacia el interior, que tributa por el N al río Congo mediante el Cassai y el Cuango y por el SE al Zambeze. La alt. de la meseta (media 1.200 m) determina un clima bastante templado; en el paisaje se alternan la sabana con los bosques y los prados. Los hab. son mayoritariamente negros bantúes; los bosquimanos nómadas viven en el litoral meridional. País atrasado, aunque rico en recursos naturales, basa su economía en la explotación de los yacimientos de diamantes (Dundo), minas de hierro (Cassinga, Saia), sal, oro y sobre todo petróleo (Cabinda, Benfica, Luanda, etc.), en el cultivo de palma, algodón, caña de azúcar (en la costa sept.), café, tabaco, maíz, cacahuetes, mandioca, ricino, sisal, caucho (en la meseta), en la ganadería bovina, ovina y caprina. Las escasas industrias se hallan instaladas en la cap. (refinerías de azúcar y petróleo, elaboración de cervezas, manuf. de tabaco, algodón, aceite, cemento) y en las ciudades de Huambo, Lobito, Benguela, Lubango y Malanje. Vías férreas: 3.049 km. Carreteras: 72.323 km. Puertos: Lobito, Luanda, Moçamedes y Cabinda.
LA SOCIEDAD
Pueblo: Debido a siglos de tráfico de esclavos, la densidad de la población es baja, en comparación con la superficie del país (8,5 hab./km2 ). Para mantener su dominación, el colonialismo portugués estimuló el tribalismo y la división entre las distintas etnias: ovimbundu (37%), kimbundu (25%), bakondo (13%), y otros (22%). Minoría europea (1%) y mestiza (2%).
Religión: la mayoría profesa religiones africanas tradicionales; aproximadamente 38% son católicos y 15% protestantes declarados. Prácticas de sincretismo afro-cristiano.
Idiomas: portugués (oficial) y lenguas africanas de origen bantú: ovimbundu, kimbundu y kikongo, entre otras (41 en total).
Principales partidos políticos: Movimiento Popular para la Liberación de Angola (MPLA), fundado por Agostinho Neto en 1956. La principal fuerza opositora es la Unión Nacional por la Independencia Total de Angola (UNITA).
Organizaciones sociales: la Unión Nacional de los Trabajadores Angoleños (UNTA), central sindical única, y la Organización de la Mujer Angoleña (OMA) están vinculadas al MPLA, en el gobierno.
EL ESTADO
Nombre oficial: República Popular de Angola.
División administrativa: 18 distritos.
Capital: Luanda 2.644.318 hab. (2010). Otras ciudades: Huambo 341.696 hab. (2010); Lobito 149.249(2010); Benguela 134.523 (2010).
Gobierno: José Eduardo Dos Santos, presidente desde septiembre de 1979, reelecto en 1992. Fernando da Piedade Dias dos Santos, primer ministro desde diciembre de 2002. Legislativo unicameral: Asamblea Nacional, de 220 integrantes, electos por voto directo.
Fiesta nacional: 11 de noviembre, Independencia (1975).
Fuerzas armadas: 120.000 (2001). Otras: 20.000 (Policía de Seguridad Interna).
HISTORIA
Los habitantes originales de la actual Angola fueron cazadores y recolectores y hablaban la lengua koisan. La expansión de los pueblos bantú, en el primer milenio d.C., les hizo perder predominio en la zona. En grupos reducidos, los koisan-bosquimanos para los europeos- aún habitan algunas zonas del sur del país.
Los bantú eran un pueblo de agricultores, recolectores y cazadores que es probable comenzaran sus migraciones desde la selva húmeda, en lo que hoy es la frontera entre Nigeria y Camerún. Su expansión se dio en grupos pequeños, que se reubicaron en respuesta a circunstancias políticas o económicas. A través de los siglos XIV y XVII, establecieron una serie de reinos, siendo el de Congo el principal. Éste comprendió la franja que en la actualidad es frontera entre Angola y R.D. Congo y su apogeo se dio durante los siglos XIII y XIV.
En 1482 a la desembocadura del río Congo llegó una flota portuguesa, comandada por Diogo Cao. Ese fue el primer contacto con los angoleños –integrados al antiguo reino de Congo– y el comienzo del proceso colonizador. El mismo utilizó primero las misiones evangelizadoras, el comercio más tarde, y luego expediciones militares en contra de los pueblos que habitaban el interior del territorio.
Los reinos de la región se opusieron tenazmente a la ocupación extranjera, hasta el siglo XVIII. Las guerras y la esclavitud redujeron la población de 18 millones en 1450, a ocho millones en 1850. A pesar de esto, los angoleños nunca dejaron de oponerse a la colonización portuguesa. En la resistencia destacaron figuras como Ngola Kiluange, Nzinga Mbandi, Ngola Kanini, Mandume, entre otras.
La Conferencia de Berlín, de1884, dividió África entre las potencias coloniales europeas. Luego Portugal intensificó su penetración militar, pero sólo logró «pacificar» el interior tras 30 años de campañas militares (1890-1921).
El número de colonos portugueses creció rápidamente en Angola. Para 1900 se estima que eran 10 mil; 80 mil en 1950 y, antes de la independencia de 1974, ya eran 350 mil. Sin embargo, apenas uno de cada 100 colonos vivía en haciendas del interior del país. La economía colonial, basada en la explotación de recursos minerales y agrícolas, diamantes y café, era parasitaria. Las ganancias quedaban en manos de intermediarios portugueses.
Los independentistas angoleños fundaron, en 1956, el Movimiento Popular para la Liberación de Angola (MPLA), que fusionó organizaciones nacionalistas menores, como el PLUA, MINA y MIA. El MPLA fijó como objetivo obligar al gobierno portugués a reconocer el derecho del pueblo angoleño a la autodeterminación y la independencia. Portugal frustró toda iniciativa libertaria por la vía pacífica.
En 1961 militantes del MPLA, provenientes de las clases más desfavorecidas, tomaron por asalto las prisiones y otros puntos estratégicos de Luanda. Esa acción audaz en la capital incentivó la resistencia de las otras colonias portuguesas. La plataforma de lucha definió que el combate era contra el colonialismo, contra el sistema de poder internacional que le daba sustento, y contra la discriminación racial y el tribalismo.
Posteriormente se crearon otros movimientos independentistas: el Frente Nacional de Liberación de Angola (FNLA, dirigido por Holden Roberto), el Frente de Liberación de Cabinda (FLEC) y la Unión para la Independencia Total de Angola (UNITA, liderada por Jonas Savimbi), con arraigo regional en el centro y sur del país. El MPLA realizó en 1964 una conferencia de dirigentes, encabezada por su presidente Agostinho Neto, que definiría la Guerra Popular Prolongada.
Las reiteradas manifestaciones de solidaridad con los independentistas a nivel internacional, los reveses militares en Angola, Mozambique y Guinea-Bissau y las dificultades internas de Portugal llevaron a que el ejército colonial no esperase una victoria militar. Una insurrección del Movimiento de las Fuerzas Armadas (MFA), en 1974 derrocó, en Portugal, al régimen dictatorial de Oliveira Salazar y Marcelo Caetano. El MFA reconoció expresamente el derecho de los pueblos de las colonias africanas a su autodeterminación e independencia e invitó al MPLA, FNLA y la UNITA a formar, junto con Portugal, un gobierno de transición a la independencia. Esa nueva administración fue establecida por los Acuerdos de Alvor de 1975. Los acuerdos no llegaron a aplicarse debido a las irreconciliables diferencias políticas e ideológicas entre el FNLA, la UNITA y el MPLA.
El FNLA recibía apoyo de los servicios de inteligencia de los EEUU y ayuda militar de Zaire; la UNITA era respaldada por Sudáfrica y por colonos portugueses; y el MPLA seguía ideológicamente a los países socialistas. El FNLA y la UNITA atacaron al MPLA en Luanda, lo que generó una ardua disputa militar por el control de la capital. Ese mismo año, Zaire invadió Angola por el norte, y Sudáfrica, con complicidad de la UNITA, atacó por el sur.
El 11 de noviembre de 1975, estaba previsto poner fin a la dominación colonial. El MPLA proclamó la independencia en Luanda, tras la retirada de las autoridades y las últimas tropas portuguesas, sin mediar un traspaso formal del poder. El nuevo gobierno repelió la invasión sudafricana con el apoyo de 15 mil soldados cubanos. En 1976 la ONU reconoció al gobierno del MPLA como legítima representación de Angola. Sin embargo, continuaron los ataques sudafricanos desde Namibia, en apoyo a la UNITA.
La economía angoleña era muy precaria, ya que la guerra paralizó la producción en los extremos norte y sur del país. La masiva emigración europea llevó consigo todo lo que pudo transportar y dejó inoperantes las instalaciones productivas. El gobierno empezó a recuperar los centros productivos y a reubicar la mano de obra, en general poco calificada y analfabeta. Así surgió un amplio sector estatal que fue motor de la economía. La banca y actividades estratégicas fueron nacionalizadas.
En 1977 la fracción «Revuelta Activa» del MPLA, liderada por Nito Alves, intentó un golpe de Estado. Seis altos dirigentes fueron asesinados, pero rápidamente el complot fue derrotado. Poco después, el MPLA realizó su primer Congreso, se proclamó marxista-leninista y adoptó el nombre de MPLA-Partido del Trabajo.
Agostinho Neto murió de cáncer, en Moscú en 1979. Lo sucedió el entonces ministro de Planificación, el ingeniero José Eduardo dos Santos.
Los sudafricanos lanzaron el operativo «Smokeshell» en 1981, con 5 mil soldados, blindados y aviones, para avanzar 200 Km. en la provincia sureña de Cunene. Pretoria justificó la agresión como un operativo contra bases guerrilleras de la SWAPO, el movimiento de liberación de Namibia. Pero su objetivo real, pareció ser la creación de una «zona liberada», en la que UNITA erigiese un segundo gobierno angoleño, capaz de obtener algún reconocimiento internacional.
La resistencia militar angoleño-cubana frustró ese intento y sucesivos ataques en los años siguientes. El desgaste militar, las presiones internacionales y el crecimiento de la movilización interna anti-apartheid obligó a Sudáfrica a iniciar conversaciones con el gobierno angoleño. En 1988, un Acuerdo Tripartito firmado en Nueva York (entre Angola, Sudáfrica y Cuba) puso fin al conflicto entre Luanda y Pretoria y se estableció la independencia de Namibia, así como el retiro de las tropas sudafricanas y cubanas de Angola.
Las autoridades angoleñas anunciaron en Lisboa, en 1990, la reanudación de conversaciones con la UNITA, con idea de restablecer un alto al fuego definitivo en el país. Jonas Savimbi reconoció oficialmente ese año a José Eduardo dos Santos como jefe del Estado.
Por su lado el MPLA, realizó cambios y, en mayo de 1991, mediante una ley de partidos políticos, se puso fin al unipartidismo. Ese mes se prohibió que miembros activos de las Fuerzas Armadas, la policía o el Poder Judicial, participaran en partidos políticos, y se declaró una amnistía política general. Además, los últimos militares cubanos se retiraron del país.
Tras 16 años de guerra civil, el gobierno angoleño y la UNITA firmaron un acuerdo de paz, gestado por los gobiernos de EEUU, Portugal, la ex-URSS, así como por la ONU. Firmado en 1991, en la localidad portuguesa de Estoril, incluyó el cese al fuego, elecciones para 1992 y la creación de una Comisión Conjunta Político-Militar (CCPM), que conformara un ejército nacional con efectivos de ambos bandos. El Comando Supremo de las Fuerzas Armadas quedó integrado por los generales Joâo de Matos (MPLA) y Ahilo Camalata Numa (UNITA).
Holden Roberto, líder del FNLA y Jonas Savimbi, presidente de UNITA, retornaron a Luanda tras 15 años de exilio en 1991, para iniciar sus campañas electorales. EEUU mantuvo su apoyo a UNITA.
Acosado por una deuda externa mayor a seis mil millones de dólares, el gobierno apeló a la comunidad internacional por ayuda económica. Washington no suspendió el bloqueo económico y diplomático, alegando que Angola era marxista y anunció que hasta las elecciones de setiembre de 1992 no habría reconocimiento diplomático. En consecuencia, las compañías estadounidenses instaladas en el país no obtuvieron créditos de bancos de su propio país.
El MPLA obtuvo casi el 10% más de los votos que la UNITA en las elecciones de 1992. Savimbi no reconoció la derrota y recomenzó las hostilidades. Tropas de UNITA ocuparon las minas de diamantes del interior, lo que dejó al gobierno con el petróleo como única fuente de ingreso estable (1.600 a 1.700 millones de dólares al año).
En 1993 se retomaron las conversaciones de paz en Lusaka, la capital de Zambia. Al año siguiente, allí mismo, se firmó un acuerdo de paz. La tregua y los cambios constitucionales acordados para que Savimbi accediera a la vicepresidencia no se implementaron hasta fines de 1995 y los combates prosiguieron.
Una amnistía aprobada en 1996 logró que algunos efectivos de la UNITA pasaran a las Fuerzas Armadas. Savimbi acuarteló una parte de sus tropas y entregó parte del armamento. La guerra civil causó la crisis social y económica más grave de la historia angoleña. La liberalización económica indicada por el FMI y el Banco Mundial no dio los resultados prometidos.
Luego de duras negociaciones, la UNITA aceptó en 1997 unirse al gobierno a nivel ejecutivo, legislativo y militar. Si bien débiles en la capital, las fuerzas de Savimbi controlaban 40% del territorio. La caída de Mobutu Sese Seko en Zaire dañó más a la UNITA, que debió abandonar zonas de la frontera norte. Los angoleños no querían el ingreso de tropas de Mobutu –antiguo aliado de Savimbi– que huían del gobierno de Laurent Kabila –viejo aliado, a su vez, de dos Santos.
En 1998, millares de soldados desmovilizados –la mayoría con poca o nula educación– sufrieron serias dificultades al regresar a sus aldeas de origen, debido al escaso trabajo en los pequeños pueblos rurales y a la lenta llegada de la ayuda económica. Desde 1994, sólo 300.000 de los 4.5 millones de personas desarraigadas por la guerra civil, se reinstalaron de acuerdo con las previsiones de la ONU. Millones de minas terrestres, diseminadas por todo el país, aumentaron la inseguridad en la población.
El gobierno formó en 1999 un frente de autodefensa junto a Zimbabwe, Namibia y Congo (R. D.). La conquista de Andulo y Bailundo –principales ciudades en control de la oposición– y una seguidilla de victorias militares permitieron el anuncio de que el fin de la guerra estaba próximo.
En 2000 se reinició el combate y la ONU retiró su misión de paz, instalada desde 1995.
Savimbi murió en combate en febrero de 2002, en la provincia de Moxico. Su mano derecha, Antonio Dembo, asumió el liderazgo de la organización mientras el gobierno realizaba un llamado a la paz. A efectos de garantizar la seguridad antes de las próximas elecciones, el presidente dos Santos inició contactos con Dembo.
El acuerdo formal de alto al fuego se firmó en abril. Cuatro meses después, UNITA disolvió su brazo armado y el ministro de defensa proclamó el fin de la guerra civil de 27 años –la más larga de África.
En acuerdo con la UNITA, se amplió la exploración mineral, perjudicada por el tráfico internacional de diamantes por armas. Un informe de la ONU, de octubre de 2002, denunció que, seis meses después del alto del fuego, la UNITA mantenía escondidos diamantes ilegales. Angola llegó a ser, antes de su independencia, el cuarto exportador de diamantes del mundo.
La UNITA, transformada en partido político, eligió como nuevo líder a Isaias Samakuva en junio de 2003.
Un informe de Human Rights Watch de enero de 2004 señaló que la corrupción y la mala administración le habían costado al país 4.000 millones de dólares generados por el petróleo, desaparecidos durante el lustro anterior.
La fuerte determinación del gobierno de terminar con la minería ilegal determinó la expulsión de decenas de miles de mineros extranjeros y unos 300 mil traficantes de diamantes.
Miles de personas manifestaron exigiendo autonomía en la provincia de Cabinda, en febrero de 2005. El grupo rebelde Frente de Libertação do Enclave de Cabinda propugnaba por la independencia de esta provincia –un enclave angoleño en RD Congo–, rica en petróleo.
A inicios de 2006, Angola sufría las consecuencias de una epidemia de cólera que afectaba a varias provincias del país y había matado a casi mil personas en cuatro meses. Sólo en Luanda hubo 167 muertos.
En abril se fundó una compañía, la Cabinda National Petroleum Plc., para gestionar licencias y contratar operaciones relacionadas con petróleo y gas en el «territorio controlado por las Fuerzas de Seguridad de Cabinda». La producción petrolera de las costas de Cabinda generaba la mitad de los ingresos de Angola; sin embargo, según los expertos, las mayores riquezas energéticas de Cabinda estaban en el propio territorio y seguían inexploradas, debido a razones de seguridad. Cabinda, si bien internacionalmente reconocida como parte de Angola, había sido una colonia autónoma en tiempos de la dominación portuguesa y fue ocupada por tropas angoleñas inmediatamente después de la independencia.
El gobierno y los separatistas cabindios firmaron un acuerdo de paz en agosto, que no fue apoyado por todos los líderes separatistas, algunos de los cuales fueron excluidos, y que encontró rechazo también entre algunos sectores del resto de Angola. UNITA publicó de inmediato un comunicado señalando que para encontrar una «solución duradera» las conversación deberían incluir a todas las fuerzas activas de Angola. El acuerdo establecía un «estatus especial» para el enclave, dentro de los límites previstos en la constitución angoleña, que es centralista. También, establecía la desmilitarización de los rebeldes y la amnistía para los crímenes cometidos durante tres décadas de conflicto.
En setiembre, el gobierno publicó cifras correspondientes a dos años atrás que indicaban que el país había comenzado a generar ingresos provenientes de su naciente sector turístico. Los beneficios alcanzaban a 104,2 millones de dólares y la industria turística atraía a más de 200 mil extranjeros.
ESTADÍSTICAS
DEMOGRAFÍA
Población: 17.747.679 (2010)
Crecimiento anual: 2,7 % (1985-2000)
Estimación para el año 2015: 20.946.513.000 (2004)
Crecimiento anual hacia el 2015: 2,8 % (2004)
Densidad de población: 14 habs. por Km² (2007)
Población urbana: 38,8 % (2007)
Crecimiento urbano: 4,9 % (2005-2010)
Estim. de la población urbana en 2015: 44,9 % (2004)

SALUD
Esperanza de vida al nacer: 42 años (2005-2010)
Esperanza de vida al nacer, hombres: 40 años (2005-2010)
Esperanza de vida al nacer, mujeres: 43 años (2005-2010)
Tasa global de fecundidad: 6,4 hijos por mujer (2005-2010)
Tasa bruta de natalidad: 47 nacimientos por cada 1000 habitantes (2005-2010)
Tasa bruta de mortalidad: 21 muertes por cada 1000 habitantes (2005-2010)
Mujeres en pareja de 15-49 años que usan anticonceptivos: 6 % (1996-2004)
Mortalidad materna: 1.700 cada 100.000 nacidos vivos (2000)
Partos atendidos por personal calificado: 45 % (1996-2004)
Mortalidad en niños menores de 1 año: 154 cada 1.000 nacidos vivos (2004)
Mortalidad en niños menores de 5 año: 260 cada 1.000 nacidos vivos (2004)
Recién nacidos con peso por debajo del normal, 2500 gr: 12 % (1998-2004)
Malnutrición infantil: 31 % en menores de 5 años ( 1996-2004)
Desnutrición: 40 % del total de población (2000-2002)
Madres que amamantan hasta los 6 meses: 11 % (1996-2004)
Consumo diario de calorías: 2.089 per capita (2003)
Médicos: 8 cada 100 mil personas (1990-2004)
Enfermeros: 115 cada 100 mil personas (1997)
Acceso a fuentes mejoradas de agua potable: 50 % de población (2002)
Acceso a servicios sanitarios: 30 % de población (2002)
EDUCACIÓN

Alfabetismo adulto: 67 % (2000-2004)
Alfabetismo adulto masculino: 82 % (2000-2004)
Alfabetismo adulto femenino: 54 % (2000-2004)
Matriculación bruta en enseñanza terciaria: 1 % (2003)
COMUNICACIONES

Diarios: 11,3 cada 1.000 personas (1998)
Radios: 78 cada 1.000 personas (2000)
Televisores: 52 cada 1.000 personas (2001)
Líneas telefónicas: 6,2 cada 1.000 personas (2004)
ECONOMÍA

INB per capita: 930 U$S Atlas Method (2004)
PBI per capita: 2.180 PPP, U$S (2004)
Tasa de crecimiento anual del PBI: 11,1 % (2004)
Inflación anual: 42,2 % (2004)
Indice de precios al consumidor: 37,3 todos los items 1995=100 (2004)
Deuda externa total: 9.521 millones U$S (2004)
Deuda externa per cápita: 564 U$S (2004)
Servicio de deuda externa: 14,8 como % de las exportaciones (2004)
Total neto de Ayuda Oficial al Desarrollo recibida: 499 millones U$S (2003)
Total neto de Ayuda Oficial al Desarrollo recibida: 37 U$S per cápita (2003)
Total neto de Ayuda Oficial al Desarrollo recibida: 3,8 % del PBI (2003)
Consumo de energía: 605,8 equivalente petróleo/ kg (2003)
Importación de energía: -456,6 % del consumo (2003)
Gasto público en salud: 2,1 % del PBI (2002)
Gasto público en educación: 2,8 % del PBI (2000-2002)
Gasto en defensa: 9,1 % del PBI (2004)
USO DE LA TIERRA

Tierras con bosques y forestadas: 47,4 % de total de tierras (2005)
Tierras arables: 2,6 % del total de tierras (2003)
Cultivos: 0,2 % del total de tierras (2003)
Otros usos de la tierra: 49,8 % del total de tierras
Tierras irrigadas: 2,2 % de la tierra arable (2003)
Uso de fertilizantes: kg por hectárea (2002)
TRABAJO

Población Económicamente Activa: 40,5 % del total (2004)
PEA femenina: 46 % de la PEA (2004)
COMERCIO

Importación de bienes y servicios: 10.635 millones U$S (2004)
Exportación de bienes y servicios: 13.798 millones U$S (2004)
Importación de cereales: 873.237 toneladas (2004)
Indice de producción de alimentos per cápita: 112,9 1999-2001=100 (2005)
Importación de armas: 5 millones U$S a valores de 1990 (2004)
Exportación de armas: 0 millones U$S a valores de 1990 (2004)
SITUACIÓN DE LA MUJER

Brecha de ingresos estimados entre mujeres y hombres: 0,62 (1991-2003)
Mujeres en cargos de gobierno a nivel ministerial: 5,7 % de cargos (2005)
Mujeres en bancadas parlamentarias: 15,0 % de bancas (2005)




lunes, 15 de junio de 2009

Africa

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HISTORIA Se cree que el sur o el este de África es la cuna de la Humanidad y de allí proceden las sucesivas especies de homínidos y antropoides que dieron lugar a los seres humanos y que se han ido expandiendo por el resto de continentes, incluido el Homo sapiens hace cerca de 190.000 años.
Al final de la prehistoria, el Sahara que era un mar interior, corta el continente en dos partes.
Durante toda la antigüedad y hasta los primeros siglos de la era cristiana la historia del africa del norte se conjuga con la del mediterráneo. Entre tanto las regiones del africa subsahariana viven desarrollos diferentes entre si.
Según el historiador griego Heródoto (484 adC), una expedición fenicia auspiciada por el faraón Necao (616 adC) circunnavegó el continente africano por primera vez.
Los orígenes del tráfico comercia entre el oeste y el centro de África y la cuenca mediterránea se pierden en la prehistoria. Los primeros relatos históricos datan de la antigüedad y cuentan de los nómadas que organizaban el comercio entre Leptis Magna y el Chad. Este comercio vivió su primer auge en el siglo I adC con el ascenso del Imperio Romano. Sobre todo se comerciaba con oro, esclavos, marfil y animales exóticos para los juegos de circo en Roma en intercambio con bienes de lujo de Roma. Una importancia crucial tenía también la mayor utilización del camello a partir del siglo I en el norte de África.
A partir del siglo VII los árabes invaden el africa del norte. El comercio caravanero y la expansión islámica alimentan el establecimiento de nuevas relaciones entre las "dos africas".
El Imperio Kanem-Bornu existió en África entre el siglo XIII y la década de 1840. En su momento de mayor esplandor abarcó el área de los actuales sur de Libia, Chad, noreste de Nigeria, este de Níger y norte de Camerún.
El Reino del Congo fue un estado situado en lo que actualmente constituye la zona norte de Angola, el enclave de Cabinda, la República del Congo y la parte occidental de la República Democrática del Congo. Su esfera de influencia abarcaba también a los estados vecinos.
La repartición de África por las potencias europeas tuvo lugar, aproximadamente, entre 1885 con la Conferencia de Berlín y el comienzo de la Primera Guerra Mundial, época en la cual los imperios coloniales en África se extendieron más rápidamente que en cualquier otro lugar del mundo. Es un ejemplo del Nuevo Imperialismo generado por la necesidad de los países europeos de obtener materias primas para el rápido crecimiento de su producción manufacturera, después de la Revolución Industrial iniciada en Inglaterra a fines del siglo XVIII.
Al final de la Segunda Guerra Mundial los aliados no logran ponerse de acuerdo sobre el futuro de la antigua colonia italiana de Libia. En ese momento es un territorio más de cinco veces mayor que la propia Italia. Sin embargo, la población no sobrepasa el millón de habitantes, por lo que representaba un destino apropiado para la población desplazada de Italia por la guerra, que empezó a buscar lugares a los cuales emigrar. Los recelos entre occidente y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) hacen que finalmente la Organización de las Naciones Unidas (ONU) decida dar la independencia al país dejándolo en manos del rey Idris.
De esta forma Libia se convierte en la primera colonia africana en lograr su independencia. Más adelante las potencias europeas lamentarían este hecho, pues contribuyó a desencadenar las diferentes luchas por la independencia africana. Además perdieron para sí la última oportunidad de construir un estado de estilo europeo en el litoral sur del Mediterráneo
GEOGRAFÍA
En su mayor parte África es una enorme y antigua plataforma continental maciza y compacta, elevada entre 600 y 800 msnm, surcada por grandes ríos (aunque pocos) y escasa en penínsulas. Destaca por su regularidad orográfica y considerable altitud media. Tres franjas climáticas sucesivas se repiten al norte y al sur del ecuador, abarcando los climas Mediterráneo, Desértico, Subtropical e Intertropical lluvioso, este último, en sus dos tipos principales, tanto de sabana como de selva. África es el continente con mayor índice de insolación anual lo cual podría haber dado origen a su nombre (África del latín: "sin frío"). El aprovechamiento de esa enorme cantidad de energía valdría más que todo el petróleo del mundo, si se pudiera disponer de agua suficiente. Los suelos son excepcionalmente ricos en minerales y muy aptos para pastos allí donde la Tsetse no prolifera, aunque no muy utilizados para los cultivos, a excepción de las tierras altas orientales y de los Grandes Lagos, algunos deltas y riberas e incluso en el Sahel, la franja que se extiende entre el desierto del Sáhara y la zona intertropical, con la ayuda de la irrigación en algunas áreas. Y en esta zona podría disponerse de más agua a través de la construcción de transvases, es decir, mediante tuberías por gravedad, por ejemplo, desde la cuenca del río Congo, si pudieran resolverse los evidentes problemas políticos que seguramente se presentarían.
Principales ecosistemas: Magreb, Desierto del Sáhara, Sahel, Sabana, Desierto de Namibia, Desierto del Kalahari, Delta del Okavango, Grandes Lagos, Higlands de Kenya, macizo Etíope, Rift Valley.
Principales islas y archipélagos: Archipiélago de Madeira, Archipiélago de las islas Canarias, Archipiélago de Cabo Verde, Bioko, Santo Tomé y Príncipe, Santa Helena y Ascensión, Madagascar, Archipiélago de las Mascareñas, Zanzíbar, Pemba, Archipiélago de las Comores, Archipiélago de las Seychelles, Socotora.
Principales Ríos: Senegal, Volta, Níger-Benue, Congo (el segundo más caudaloso del Mundo), Orange, Limpopo, Nilo (el más largo del Mundo) y Zambeze.
ECONOMÍA En su condición de ex-colonias, la mayoría de los países africanos mantienen estrechas relaciones económicas con la Unión Europea (UE).
Se ha creado en una organización supranacional al estilo de la UE que se llama Unión Africana.
Libia cuenta con el PIB más elevado del continente, lo que le ha permitido construir uno de los más grandes proyectos de construcción de la humanidad, el Gran río artificial de Libia.
DEMOGRAFÍA Las estimaciones sobre la población no son precisas debido a lo obsoleto de gran número de censos nacionales, se calcula que viven en África no menos de 900 millones de personas.
Én África predomina el tipo negro o raza negra con más de un 90% del total de la población, a excepción de la franja costera mediterránea donde son mayoritarios, aunque no exclusivos, tipos humanos arabo-bereberes y caucasoides-mediterráneos. Entre el Trópico de Capricornio y el Trópico de Cáncer la población es casi en su totalidad negra, que suele ser subdividida en cuatro grupos principales, aunque siempre han existido en las zonas limítrofes entre estos grandes grupos, pueblos más o menos mixtos en todas sus combinaciones. Tales grupos principales son: Sudanés (Sahel y países del Golfo de Guinea), Nilótico (Nilo, desde Sudán hasta los Grandes Lagos), Kushitico (Meseta Etíope y Cuerno de África) y Bantú, el más extendido que ocupa toda el área al partír del cinturón selvático ecuatorial y que es propiamente un tipo mixto relacionado con dos tipos antaño muy extendidos y hoy en día minoritarios; los Twá y otros grupos mal denominados pigmeos, habitantes de los bosques y los Kung-San mal denominados bosquimanos de las zonas áridas del extremo sur.
Migrantes de origen francés se hallan establecidos en el Magreb y escasamente en las grandes ciudades de África Occidental, los de origen español habitan Marruecos y el Sáhara Occidental, mientras que en Angola y algunas ciudades costeras de África Occidental, hay un número minoritario de grupos mixtos de origen Africano-portugués.
LENGUAS En África se dan los grupos lingüísticos más antiguos de la humanidad, es la cuna de dos de las ramas que han dado origen a mayores variaciones: las lenguas afro-asiáticas y el grupo de las niger-benue. Una particularidad notable son las lenguas de Chasquido propias de los Kung San que se sospecha son el tronco principal del que se originan todas las lenguas habladas en el mundo.
Los idiomas más extendidos, con más de 120 millones de hablantes, son: el árabe, el kiswahili (alternativamente swahili) y el hausa (fulbé o fulfuldé), todas estas son linguas francas habladas por diversos grupos culturales, a estas le siguen en número de hablantes, idiomas de origen europeo: el inglés y el francés, seguidos del portugés generalmente utilizados por las administraciones postcoloniales y las clases urbanitas.
RELIGIÓN La mayor parte del continente profesa religiones tradicionales africanas, englobadas dentro del impreciso grupo conocido como animista. Dicho "animismo" suele darse bajo la apariencia de religiones universalistas como el Islam o el Cristianismo.
El Islam tiene una presencia dominante en el norte y destacada en el Sáhara, el Sahel, África Occidental y África Oriental. El Cristianismo (monofisita) aunque más antiguo que el Islam había quedado confinado a Etiopía y será sólo a partir del siglo XX cuando adquirirá una creciente importancia (catolicismo y protestantismo).
Sin embargo tanto Islam como el Cristianismo se encuentran en África con sincretismos más o menos sectarizados como el Kimbanguismo o la Iglesia Cristiana Celestial, que persisten y se reproducen gracias a la fortaleza implícita de los conceptos de las religiones tradicionales. Las religiones tradicionales africanas tienen una presencia destacada en América, especialmente el Vudú en Haití, la religión Yoruba y las religiones del antiguo Reino del Congo en el Caribe y en Brasil principalmente.
Existen asimismo minorías Hinduistas y Judaicas.